martes, 15 de mayo de 2007

Escribo



Escribo, en este estado extraño de trance y levedad,
la diatriba de mis silencios que caen de sus cumbres
cimbrando
su timbre agudo de árida tierra y semilla,
hierba, hormiga, o serpiente adormilada bajo alguna roca;
aquí, donde nace mi llanto, también nace mi poesía,
estas letras de amor y dolor
que vuelan,
que se despiden de mí
manchadas de tiempos irrepetibles,
que viajan, que huyen
por mis ojos y mi pelo ensombrecido
como los caminos, al paso de las nubes...

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