miércoles 8 de julio de 2009
Ballet cubano para el mundo
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sábado 30 de agosto de 2008
Mi lado azul
A la edad de 6 años mi maestra llamó a mi madre para reclamar su falta de supervisión puesto que en la tarea de la escuela yo había pintado un árbol de hojas azules y púrpuras, y que los árboles nunca eran azules si no verdes. Andira Watson
Managua, 15 de junio de 2008.
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domingo 25 de mayo de 2008
V Encuentro Internacional de Poetas "El turno del Ofendido"
Foto: Cortesía del Poeta Edgardo López FerrerRecordando a Roque Dalton
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domingo 13 de abril de 2008
A propósito del montaje de Peer Gynt por A. Maravilla
“Sé tu mismo y bástate a ti mismo y que te baste ser como tú eres”
Lo que nos cuenta Peer Gynt
Por AW
Hace 140 años Henrik Ibsen escribió Peer Gynt. Una comedia de fino humor y filosofìa sobre un personaje aparentemente demasiado fanfarrón y ambicioso que sin importarle los efectos de sus acciones corre tras su autorrealización personal. Peer Gynt fue escrita en 1866 pero su reflexión humana es hoy día más vigente que nunca. El mimetismo cultural, la occidentalización de la juventud mundial es cada día más patente. Las estrellas de Hollywood o los cantantes de moda universalizados por el Mp3 y el Ipod son los ídolos de gran parte de la juventud aún en los lugares más remotos. Y a la vez vivimos cretinizados frente a preocupaciones genuinas sobre el mundo en que vivimos, sus valores y los cambios tan abruptos que nos toca enfrentar merced a la internacionalización de los modos de vida, el american way of life, y las pautas de consumo. El hombre más poderoso del mundo es el que esta más solo. El más feliz es el que menos necesita ¿será? Ibsen ciertamente nos advierte de esta terrible deshumanización futura con un siglo de antelación. Estamos saturados de alternativas de consumo, de amores virtuales y de calidades de vida fruto de créditos esclavizantes, pero estamos más solos que nunca frente a la enfermedad, la pobreza, o la soledad misma. Quizá no basten para nuestros Peer Gynts nicaragüenses 200 ó 1000 Solveig cuyo amor puro e incondicional nos redima de la carrera egoísta y megalómana del yo, tras él mismo. Llámese poder o aplauso.
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CRITICA TEATRAL
La tragedia del desarraigo
Por AW
Quién no ha se ha planteado alguna vez, salir de su país para buscar nuevos horizontes, aprender a cerca de otras culturas: modos de vida, cosmovisiones, hábitos, etc. O en el peor de los casos ceder a la dinámica socioeconómica o política que le toque vivir y dejarse expulsar, salir quizás forzado, hacia un pueblo desconocido. Si se trata de un país subdesarrollado, con altos índices de pobreza y desigualdad de oportunidades como el nuestro, la razón es dramática: vivir o morir.
Sin embargo el sólo hecho de irse a otra tierra implica asumir más allá de los riesgos y muchas veces inconscientemente, un proceso de aculturación para interiorizar tarde o temprano aquellas pautas de conducta ampliamente aceptadas por el conglomerado social en el país de destino, lo que paulatinamente obliga al individuo a replantearse aspectos tan íntimos y esenciales como el sentido de pertenencia o su identidad. Pero también crea un impacto en el país receptor. Es humano rechazar y temer a lo desconocido, pero este rechazo es tan absurdo como lesivo. ¿Qué hacer?
Más allá de lo pecuniario ¿qué ocurre con aquel individuo: Hermano, madre, padre, tío, amigo, hija, que por la razón que haya sido, salieron a otras tierras? Después de algunos años ya no son los mismos. Sus costumbres, su forma de proceder, sus acentos, sus locuciones, todo ha cambiado. Y es tan radical a veces ese cambio que el reencontrarlos es un doloroso e inevitable choque. Entonces se crea el vacío: tus compatriotas no te reconocen, te vuelves extranjero de tu tierra y los otros ciudadanos nunca te ven como uno más si no como "el extranjero". He ahí la tragedia! No eres de acá ni de allá y por esto vivirás en el limbo identitario, como si se tratara de un ser extraplanetario.
Por otro lado, la reflexión entorno al poder, la guerra, las desigualdades sociales. No es a caso la ilegalidad de un inmigrante una justificación para un nuevo tipo de esclavitud de nuestros tiempos? Y no es hasta hoy posible que después de una guerra el vencedor imponga sus reglas, establezca su nuevo orden, dicte nuevos modelos y los haga obedecer so pena de muerte, y que los que una vez fueron ciudadanos pasen a ser extranjeros en su propia tierra o lo que es peor, esclavos? Tienen sentido las fronteras o son una invención humana para suprimir valores mas altos y trascendentes como la solidaridad o la capacidad de empatía?
Andrómaca, la obra teatral dirigida por Charles Delgadillo así lo plantea. Si bien la lengua castiza y la recitación trágica establecen una distancia que enfría las emociones y apela a un ejercicio de intelectualidad sin apasionamientos, poco acostumbrada en la escena nacional, no sólo por la vigencia del tema, la obra logra establecer ciertas convenciones básicas con el público echando mano de un interesante tratamiento del montaje, un vestuario de diseño surrealista, coreografías y juegos con el ritmo y la voz como elementos esenciales de la propuesta escénica así como una trabajo rico en expresión corporal, más logrado en algunos actores que otros (Amaralis Soza) hacen de la obra un todo estético, rico en posibilidades que no se explotaron del todo como pasó con El Coro que nunca se desplazó ni cruzó el umbral de la repetición mecánica de las frases... pese a ello, la obra en términos generales contiene mucha plasticidad y belleza que vale la pena ver, pero eso sí, con ojos de estudiante de semiótica.
Managua, Marzo 2008. Nicaragua.
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jueves 6 de septiembre de 2007
CUENTO
La Guayabita Olorosa
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jueves 19 de julio de 2007
Advertencia para los lectores de la poesía chapiolla contemporánea
O de cómo sacarse la camisa férrea de mil puntas cruentas que nos legó Darío
Por A. W.
Me preguntan con frecuencia qué tipo de poesía escribo pero antes que logre balbucear alguna respuesta, un tanto apresurado mi interlocutor me interrumpe diciendo que Darío es el más grande de todos los poetas. Luego insiste en que le muestre mis poemas y de ser posible que los lea. Una pena indescriptible me abraza de pies a cabeza y en ese instante, se me retuercen las tripas.
El problema es que no sé cómo reducir a Darío de la mente de mi interlocutor para poder sacarme del bolsillo aquel poema de verso libre escrito sobre las piernas como bien diría Gabriela Mistral.
Me deja con una profunda inquietud la necesidad de explicar por qué los poetas de hoy no escribimos versos alejandrinos, no evocamos a los clásicos griegos ni hacemos, tantas odas ni sonetos. Nuestro aliento al contrario, se vuelve cada vez mas corto llegando incluso al poemínimo. -Tal vez sea momento de hacer aquí una disquisición y decir que también probablemente seamos una sociedad de aliento exangüe y no como fue el luminoso comienzo del siglo XX-Amén de esta exégesis.
Hay que entender que en este nuevo contexto, los poetas nos hemos desprendido de la rima, como de una camisa de fuerza. Muchos, no sin conocerla e intentarla. Pero, es cuestión de época, más que de gustos. Y nuestra época nos induce a buscar la libertad en todos los sentidos pero en primer lugar la libertad de la palabra, no sin belleza ni contundencia. Un dramaturgo y poeta de este terruño me parafraseaba a Cortázar y decía que “ las novelas se ganan por rounds-usando el lenguaje boxístico- pero los poemas por knockouts.”
Por otra parte, es más común que hoy día leamos prosas poéticas, que poemas en versos como tradicionalmente los vimos y también es mucho más probable que nos topemos con ingentes esfuerzos por incursionar en el exteriorismo –al modo de Ernesto Cardenal- o en el intimismo de Benedetti, más allá de toda discusión teórico-literaria. To be or not to be that is the question.
Habría que leer también La Insurrección Solitaria, para poder darse cuenta de la impronta de Carlos Martínez Rivas en la poesía nicaragüense más reciente. En realidad, también tendríamos que justificar la poesía de todas las generaciones que nos precedieron, incluso la de Joaquín Pasos, PAC y mas atrás, de José Coronel Urtecho. Pero ninguna sombra es más grande que la de Darío ni siquiera la de Sandino.
Así que la próxima vez que usted nos lea a los desarrapados poetas que no le llegamos a los talones al magnánimo Darío, siga el siguiente instructivo:
1. No crea que los genios literarios se venden a 3 por el peso.
2. No mida a un poeta contemporáneo con cánones del modernismo o lo que es peor, del siglo de oro español. Es decir, no busque a Gracilazo de la Vega ni a Góngora.
3. No sea cruel con Bécquer. No trate de imitarlo. Ni crea que nosotros lo estamos desenterrando. El está bien donde está y tiene su lugar en la literatura.
4. Concéntrese en las imágenes. Siéntese cómodo y abra bien sus ojos, observe el mundo en que vivimos. ¿Todavía se siente cómodo?
5. No piense que a estas alturas le estamos torciendo el cuello al cisne de Darío. Hace tiempo que forma parte de nuestros anaqueles taxonómicos. Lo tenemos como referencia pero no lo seguimos.
6. Busque la verdad de cada forma de vida, en cada ser humano, encuentre la poesía.
7. Estudie algo de biología, tai chi, shijatzu, sea vegetariano y
8. de una vez, deje en paz a Darío.
9. Ojo: tiene derecho a enorgullecerse de Darío y a destacarlo por encima de todos sus compatriotas pero El está en el Olimpo y nosotros acá.
10. Abrase a los cambios. Dejar fluir la vida es saludable y le evita Karmas. No se apegue al pasado.
11. Si los poetas contemporáneos todavía no le convencemos. Encienda su tele o mire DVD en su Play Station, o simplemente busque un video juego, o un chat room y cretiníceze al gusto.
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Andira Watson
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