jueves, 19 de julio de 2007

Advertencia para los lectores de la poesía chapiolla contemporánea

O de cómo sacarse la camisa férrea de mil puntas cruentas que nos legó Darío

Por A. W.

Me preguntan con frecuencia qué tipo de poesía escribo pero antes que logre balbucear alguna respuesta, un tanto apresurado mi interlocutor me interrumpe diciendo que Darío es el más grande de todos los poetas. Luego insiste en que le muestre mis poemas y de ser posible que los lea. Una pena indescriptible me abraza de pies a cabeza y en ese instante, se me retuercen las tripas.

El problema es que no sé cómo reducir a Darío de la mente de mi interlocutor para poder sacarme del bolsillo aquel poema de verso libre escrito sobre las piernas como bien diría Gabriela Mistral.

Me deja con una profunda inquietud la necesidad de explicar por qué los poetas de hoy no escribimos versos alejandrinos, no evocamos a los clásicos griegos ni hacemos, tantas odas ni sonetos. Nuestro aliento al contrario, se vuelve cada vez mas corto llegando incluso al poemínimo. -Tal vez sea momento de hacer aquí una disquisición y decir que también probablemente seamos una sociedad de aliento exangüe y no como fue el luminoso comienzo del siglo XX-Amén de esta exégesis.

Hay que entender que en este nuevo contexto, los poetas nos hemos desprendido de la rima, como de una camisa de fuerza. Muchos, no sin conocerla e intentarla. Pero, es cuestión de época, más que de gustos. Y nuestra época nos induce a buscar la libertad en todos los sentidos pero en primer lugar la libertad de la palabra, no sin belleza ni contundencia. Un dramaturgo y poeta de este terruño me parafraseaba a Cortázar y decía que “ las novelas se ganan por rounds-usando el lenguaje boxístico- pero los poemas por knockouts.”

Por otra parte, es más común que hoy día leamos prosas poéticas, que poemas en versos como tradicionalmente los vimos y también es mucho más probable que nos topemos con ingentes esfuerzos por incursionar en el exteriorismo –al modo de Ernesto Cardenal- o en el intimismo de Benedetti, más allá de toda discusión teórico-literaria. To be or not to be that is the question.

Habría que leer también La Insurrección Solitaria, para poder darse cuenta de la impronta de Carlos Martínez Rivas en la poesía nicaragüense más reciente. En realidad, también tendríamos que justificar la poesía de todas las generaciones que nos precedieron, incluso la de Joaquín Pasos, PAC y mas atrás, de José Coronel Urtecho. Pero ninguna sombra es más grande que la de Darío ni siquiera la de Sandino.

Así que la próxima vez que usted nos lea a los desarrapados poetas que no le llegamos a los talones al magnánimo Darío, siga el siguiente instructivo:

1. No crea que los genios literarios se venden a 3 por el peso.
2. No mida a un poeta contemporáneo con cánones del modernismo o lo que es peor, del siglo de oro español. Es decir, no busque a Gracilazo de la Vega ni a Góngora.
3. No sea cruel con Bécquer. No trate de imitarlo. Ni crea que nosotros lo estamos desenterrando. El está bien donde está y tiene su lugar en la literatura.
4. Concéntrese en las imágenes. Siéntese cómodo y abra bien sus ojos, observe el mundo en que vivimos. ¿Todavía se siente cómodo?
5. No piense que a estas alturas le estamos torciendo el cuello al cisne de Darío. Hace tiempo que forma parte de nuestros anaqueles taxonómicos. Lo tenemos como referencia pero no lo seguimos.
6. Busque la verdad de cada forma de vida, en cada ser humano, encuentre la poesía.
7. Estudie algo de biología, tai chi, shijatzu, sea vegetariano y
8. de una vez, deje en paz a Darío.
9. Ojo: tiene derecho a enorgullecerse de Darío y a destacarlo por encima de todos sus compatriotas pero El está en el Olimpo y nosotros acá.
10. Abrase a los cambios. Dejar fluir la vida es saludable y le evita Karmas. No se apegue al pasado.
11. Si los poetas contemporáneos todavía no le convencemos. Encienda su tele o mire DVD en su Play Station, o simplemente busque un video juego, o un chat room y cretiníceze al gusto.

4 comentarios:

Roberto Guillén dijo...

Andira que gusto ver tu blog.. cosas de la vida, el tiempo me hizo llegar aqui...
que buena onda.. me gusta como escribis...

Poetandariego dijo...

"deje en paz a Darío"
o, deje a Darío en Paz...??? upsss pobre Paz...

NI A PAZ NI A DARÍO... cada quien sigue, sí, su propia sombra o es al revés???

Hermosa decálogo... hermosa defensa ante la crónica pregunta e inmediata respuesta... Muchas gracias... creo que te citaré... daré a leer estas palabras... créeme.

Un saludo

Andira Watson dijo...

Gracias Roberto por tus comentarios.

Andira

Andira Watson dijo...

Poeta Andariego... gracias por tus observaciones...

Andira