martes, 7 de septiembre de 2010

Arroz con mango: Lady Gaga y algunos aportes de la terapia cognitiva de W.Riso




Tengo una primita de 16 años con quien converso lo más claro posible sobre todo tipo de temas, incluyendo la sexualidad. Mi intención es crear en ella un sentido de libertad pero con responsabilidad. Libertad respecto a viejos patrones cargados de culpabilidad y estigma hacia la mujer (pecado de Eva) y enfatizando más en la comprensión racional de las causas y consecuencias de nuestros actos pero sin el afán de intimidar o amedrentar. Mi objetivo en todo caso es persuadir más que disuadir e invitarla a ella a reflexionar sobre los costos y los beneficios de asumir una sexualidad activa, entre otras cosas.

A mi prima le encanta Lady Gaga y el otro día me preguntó si sabía que a Lady Gaga no le gusta enamorarse porque "siente que le roban la creatividad por la vajina." Entiendo perfectamente, le dije. Qué significa? Pues simple, a Lady Gaga le cuesta mantener el equilibrio cuando se enamora porque cree que el amor es perder la cabeza. Y si pierdes la cabeza no piensas, y dejas de ser creativa. Renunciar a todo, negarse ella misma, sacrificarlo todo con tal de obtener amor. Nada más lejano del amor que semejante atrocidad. Sin embargo es sintomático de un mal generalizado. Muchas mujeres hemos idealizado el amor al punto que no cuestionamos lo mal que puede estarnos haciendo no necesariamente en una vida de abuso verbal, físico o sexual, muchas veces con la simple falta de interés. Muchas veces por miedo a no gustar a otro, a haber perdido el valor por haber tenido relaciones sexuales con otro hombre, o experiencias prematrimoniales, extramatrimoniales etc, son algunas de las sombras. Otras veces, tememos terriblemente a la soledad, a la pobreza económica, o al abandono sentimental.

Un amor irracional que nos castra en casi todos los aspectos de nuestra existencia. Acaso no tenemos derecho a ser tratadas con respeto a nuestros derechos humanos? Por qué tenemos que admitir una relación abusiva o simplemente infeliz? Por los hijos, por el qué dirán? Por qué sentimos que no valemos lo suficiente como para atraer a otras personas? Por qué permitir que alguien controle nuestras vidas?

Joyce Meyer, una autora cristiana lo expresa muy bien: Dios no le ha dado el poder a ningún ser o fuerza externa a usted para que controle su vida. La única persona que puede controlar su vida, es usted misma. De acuerdo al psicólogo clínico, Walter Riso, (a quien he estado leyendo mucho ultimamente)“El culto al sufrimiento ha calado muy hondo en la construcción social del imaginario femenino”.

A este hecho se le puede sumar la idealización de lo que es y debe ser el amor de pareja. Una serie de mitos que están reforzados por la cultura y las distintas expresiones artísticas, que no son más que ese termómetro social o el espejo en que se miran los valores y antivalores compartidos o no por la sociedad.



Lo que vemos, lo que oímos, lo que expresamos. El cine y las telenovelas, la literatura romántica en general, las canciones que marcaron época, son algunos de los ámbitos en los que se refleja este aspecto de la vida de hombres y mujeres. Más aún ha calado hondo en el sistema de valores y la cosmovisión de cada uno contribuyendo significativamente a ese patrón de relaciones desiguales e injustas particularmente llena de mitos y pensamientos idealizados sobre el amor, que están tan arraigados en la mente y que pueden marcar la diferencia entre una vida equilibrada y una vida caótica. ¿Hasta dónde somos conscientes de estas preconcepciones tan dañinas?
De acuerdo a Riso, algunos pensamientos idealizados establecen que:
1.Si hay amor no necesitas nada más, 2.que el verdadero amor es incondicional y 3. Que el amor es eterno.

A lo que responde:
1. Si hay amor, no necesitas nada más? El amor romántico no basta para que una relación funcione adecuadamente. Ademas del afecto se necesitan otras habilidades cognitivas y comportamentales como la capacidad de establecer acuerdos amorosos, resolver conflictos de manera pacífica,etc. Si privilegiamos siempre el sentimiento sobre la razón estaremos a merced de la ilusión y la desilusión. El amor romántico es un arma de doble filo. Cuando el sentimiento deja a la razón aparece la lucidez. Si tu vida de pareja depende exclusivamente del sentimiento puede ser tan inestable y fluctuante como el clima.

2.El verdadero amor es incondicional?
Esto es lo mismo que decir, hagas lo que hagas te amaré igual. El amor de pareja debe estar condicionado a los mínimos éticos como cualquier otra relación interpersonal porque de no ser así le otorgaríamos al amor la propiedad de transgredir las leyes humanas y universales, negando la propia conciencia, reprimiendo el derecho a la protesta y perdiendo de vista los límites necesarios. Ser condicional no significa hacer una apología al egoísmo y la indiferencia sino definir límites. Si el amor de pareja no es autoafirmativo, no promueve la búsqueda y la defensa de lo que es más beneficioso para cada uno, es destructivo.
Afirmaciones como “vivo para ti” “Soy tuyo o tuya” y “Mi felicidad depende de la tuya” declaran abiertamente la muerte de lo personal. El amor saludable no es un teletón. Es una continuidad democrática que excluye la esclavitud (estética, sexual, intelectual, emocional) y la servidumbre.
Tampoco se trata de una entrega irracional o enfermiza. Síndrome de la nodriza (La ayuda compulsiva o codependencia), la Geisha (la complacencia ilimitada) y la Sirvienta (la servidumbre hogareña).

3. El amor es eterno?
Es el síndrome de la asfixia amorosa. El amor no te toca, se incrusta por siempre, no sólo funciona en esta vida sino en las otras. Fusión total e irremediable. El mito del amor eterno lleva implícita la idea de que ya no habrá soledad ni incertidumbre sobre el futuro afectivo. Sin embargo el amor pasional o romántico es de tiempo limitado. Su tendencia natural es bajar con el paso de los años.

En definitiva concluye:
“Algunos imperativos sociales sobre el amor y el matrimonio así como ciertas normas de urbanidad afectiva parecen estar diseñados por fanáticos de la insesibilidad y el autocastigo … Por ejemplo se exalta la estabilidad afectiva como un valor que se debe emular así sea “aguante” o simple resistencia… es decir: Nunca seas desertor del amor pero sí un suicida amoroso.”

¿Realmente preferimos esto?

1 comentario:

Grisselda Serrano dijo...

Saludos Watson:

Bien sustentado lo que planteas....te doy razón en un 99.9%